Los programas de televisión son basura… bueno la gran mayoría y es que la frase de entrada hubiera quedado completa antes de los puntos suspensivos sino fuera por un descubrimiento que debo agradecerle a lorarq. Life es una serie de televisión que debe verse desde el primer capítulo. Las aventuras de Charlie Crews logran llevar al que las ve a un mundo de paz mental y diversión. Life es de aquellos programas que solían divertirnos con tan poco sin esforzarse en provocarnos un shock cardiáco estilo 24 (otra de las favoritas). La serie protagonizada por Damian Lewis, que realizó un inolvidable papel en Band of Brothers, relata la vida de un policía que siendo injustamente encarcelado es, después de 11 años, puesto en libertad. Es obvio que el elemento venganza es uno de los motores principales de la historia. Pero, Charlie Crews /Damian Lewis) es un tipo cambiado. Es un maestro Zen moderno que nos llevará a la eterna lucha entre el bien y el mal del espiritu de una forma graciosa y ocurrente.
No conforme con esta trama, el detective Crews recibe como compensación por los años que estuvo injustamente encarcelado la cantidad de 50 millones de dólares. Y aunque, el cuasi monje zen, no tiene ningún tipo de emoción por el dinero ni apego por los bienes materiales, logra llevar al espectador en una serie de compras sin el mayor sentido que gastar o divertirse.
La serie, tan bien pensada como su título, cuenta con la participación de la preciosa Sarah Shahi. La compañera detectiva de Cruise y de alguna manera su némesis: un ser humano completamente rebasado por el vicio y falto de espíritu.
Si logran ver esta serie en los estantes de alguna tienda no duden en comprarla. Actualmente en USA está siendo transmitida su segunda temporada. Se las recomiendo enormemente.
Para aquellos amantes de la televisión en serie, les presento la nueva serie de J.J. Abrams, títulada: FRINGE. El nombre, hace referencia al concepto anglosajon conocido como FRINGE SCIENCE, entendiendo por esto a la ciencia no convencional como por ejemplo telepatía, levitación, invisibilidad, terapia génica, etc.
J.J. Abrams, conocido productor de series como Alias, Lost, Felicity y director de la próxima entrega de Star Trek (Viaje a las estrellas), ha dicho que la inspiración para Fringe vino de varias fuentes, incluyendo los libros de Michael Crichton y la serie de televisión The X-Files, así como la famosa y siempre bien recordada Dimensión desconocida.
La serie de la cual ya he tenido la fortuna de ver los primeros 4 capítulos es propiedad de la cadena FOX y realmente ha sido muy de mi agrado. Sobretodo por dar color a personajes que matizan la serie con sus propias idiosincacias.
Finalmente y para cerrar el comentario con broche de oro, los títulos de Fringe así como varios efectos especiales de la misma, están realizados por mi muy estimado maestro Andrew Kramer, haciendo gala como siempre de su muy particular estilo, del cual hace gala en el intro del programa…
Para la mayoría, los miles, que hemos aprendido a través de sus lecciones, estoy seguro que esto nos dejará un sentimiento de logro compartido. Felicidades Andrew!
No muy a menudo, me encuentro asombrado por ver algo realmente sorprendente en la televisión. Normalmente, la caja idiota, me tiene acostumbrado a malos programas, malos guiones y programas de concursos estúpidos con gente sin ese “algo” que haga que valga la pena ver más televisión.
Recientemente en el programa “Britains Got Talent (Britania-Inglaterra tiene talento)”, que básicamente busca nuevos talentos que asombren al mundo (sin importar cuál sea este), particípó un vendedor de celulares llamado Paul Potts. Este personaje, sin garbo, sin presencia, panzón, de protuberante papada, fue al programa porque su sueño es pasar el resto de su vida haciendo lo que el cree está destinado a hacer.
Así que sin más preambulos y dejando que hable por si sólo, los dejo con el concursante número 31829… (Subanle al audio)
Nessun Dorma, aria de la hermosa opera Turandot de Puccini, transmite el sentimiento de seguridad de Calaf (el principe desonocido), de que nadie debe dormir (nessun dorma = nadie duerma) hasta que alguien sepa su nombre. Si en la mañana aún no lo han averiguado, la frigida y helada princesa Turandot deberá casarse con él. Calaf canta en la noche seguro de que no lograrán averiguar su nombre.
Esta aria, además de hermosa, se convirtió en el estandarte de la carrera del difunto maestro Pavarotti, cuya interpretación no tenía igual…. para muestra un botón…
El Beatboxing, es el arte de simular con la boca los sonidos de una caja de ritmos, para hacer bases sobre las que rapear o para hacer canciones aparte ( beat box solo ). Es considerado por algunos el quinto elemento del hip-hop (los otros cuatros son Rap, Break Dance, Graffiti y Turntablism), aunque otros lo consideran un instrumento universal, sin estilos adheridos.
Es un estilo cajellero, propio de la old school y de los puristas del rap. La idea del mismo es crear desde algo simple como beats, rhytms, y melodías, hasta imitaciones de instrumentos musicales, efectos musicales, scratching, entre otros. Resumiendo, una persona emula con su boca sonidos que recrean una canción, por ejemplo.
Su origen es Azteca, aunque más recientemente resurgió en Nueva York, y alcanzó fama en los ochenta gracias a figuras como Buffy, Doug E. Fresh, y Biz Markie. En la actualidad el norteamericano Razhel es uno de los mejores en este campo, es conocido como “The godfather of noise”, junto con él, kenny muhammad, “the human orchestra”, y Killa kela.
Pero como lo mejor de la música, sus raíces siguen estando en las calles.
Según algunos, una persona literalmente puede morir de risa. En la Grecia mitológica el profeta Calchas murió de risa cuando le dijeron que ese era el día de su muerte y faltando segundos para terminar el día y sin llegarle aún la muerte, el profeta comenzó a reír y murió. De la misma manera, en marzo 24 de 1975, Alex Mitchell, un constructor de ladrillos de Inglaterra, literalmente murió mientras veía un episodio del sho llamado The Goodies. Después de reirse sin parar durante 25 minutos, Mitchell finalmente cayó en el sofá víctima de un ataque al corazón. Su viuda, envió después, una carta a los productores del programa agradeciéndoles por haber hecho los últimos momentos de su marido tan placenteros.
En 1989 un audiologo Danés llamado Ole Bentzen, expiró viendo la película A Fish Called Wanda. Su corazón después fue analizado arrojando que antes de su muerte había estado latiendo unas 500 veces por minuto.
Sin embargo, no hay ningún estudio médico que nos confirme el mito de si se puede o no morir de risa. Lo más cercano es un video de Monty Python, pero tengan cuidado rían con calma…