By pabloeduardo.com
El 15 de Octubre del año pasado todos los Blogs del mundo trataron de poner un post al menos para hacer conciencia del problema de contaminación ambiental que sufrimos. Yo, cansado y con ganas de dormir. Decidí mejor ponerles dos anuncios que dejan clara mi posición.
El primero es de la fundación Nicolas Hulot (Francia) que se dedica a tratar de resolver la mala manera en que el hombre se relaciona con la naturaleza. El segundo es del periodico O ESTADO de Brasil promoviendo el día del bosque. Me tome la libertad de traducirles ambos para que se aprecien mejor.


By pabloeduardo.com
El primer documental que vi con verdadero interés fue Bowling for Columbine. Desde ese momento a la fecha quede enamorado de este genero fílmico. Ver un documental a diferencia de ver una producción hollywoodense, es como leer a Nietzche en vez de Dumas. Esto por supuesto, suponiendo que es un material pensado y de calidad. Si es así, la realidad te golpea y te golpea fuerte.
A la evocadora pieza de Moore que analiza la afición de los Estados Unidos por las armas y su impacto en la juventud le siguió “Supersizeme”. Que es una fuerte verdad para aquellos que viven en base a comida chatarra. La trama: Un hombre en sus tardíos treintas, come durante treinta días solamente comida de Mcdonalds. El resultado es devastador.

A “Supersizeme” le siguió Farenheit 911, que al igual de “Bowling for columbine”, es de Michael Moore. Siendo por esta obra, por la cuál le otorgaron el Oscar por mejor documental. Farenheit es incisiva, temeraria y despiadada con George Bush. Muchos aseguran que fue esta la película que marco el conclave de Bush entre ser un mal presidente y convertirse en el idiota más grande del planeta.

Pero, en todos estos años de ver documentales, no había encontrado algo realmente bueno con el tradicional sello “Hecho en México”. Claro han habido cosas grandiosas ultimamente, por ejemplo JC Chavez de Diego Luna que a pesar de una edición que te deja al final desamparado, con un sentimiento escondido entre los dos pulmones, es un buen intento para hacer un documental lo suficientemente realista pero también comercial como para que lo vaya a ver el pueblo mexicano.

Este sabado pasado, sin tener mucho por hacer y teniendo un monton de pendientes, me arrastre al blockbuster mas cercano y rente la película que meses antes había estado promocionando Olallo Rubio.
A Olallo lo conocí en el ITESM, en una conferencia parte de una semana de cultura que le había tocado organizar a mi querida fraternidad “El Arca”. Olallo, un tipo desenfadado, sucio, desmadroso, pseudohipioso y muy pero muy irreverente. Puntilloso, puntual e inteligente, dejó una muy buena impresión en mi. Años y mails después me enteré que tenía su podcast y me hice asiduo podescucha. Desde entonces, he disfrutado mucho su humor, irreverencia y estilo (muy parecido al de radioactivo donde empezó sus pininos justo antes de que este desapareciera).
Su opera prima es un documental que cumple con ese algo, como para que valga la pensa verlo. Su meta es cuestionar si realmente somos mercancía, cómo percibe el dinero y lo material un mexicano y un estadunidense, qué tanta conciencia hay de esta influencia de EU al ser el vecino geográfico tercermundista más próximo y obviamente de cómo las decisiones importantes de trascendencia política, social y económica de nuestro país se toman desde Estados Unidos… la elección del presidente Felipe Calderón es el ejemplo más claro, y es que en México se consume principalmente mucha chatarra por la tropicalización de productos gringos al volverlos latinos. Por ejemplo, algo de lo que habla en el documental es que en la televisión de nuestro país no sale gente morena, a menos que sean deportistas, cuando en el país somos morenos; además anuncian productos para aclarar el tono de piel, eso se me hace muy delicado. Otro detalle que aborda el documental es la influencia de los medios, de cómo fomentan el racismo incluso hacia tu propia persona, porque al valorar lo material aprendemos a despreciarnos a nosotros; el punto es ese: estamos obsesionados con lo material, como los gringos, y no queremos aceptar la influencia de Estados Unidos.
Y tu cuanto cuestas? vale la pena. Vale la renta y en una de esas hasta la compra.
Finalmente, les recomiendo los dos últimos documentales que he visto, el primero ya le hecho la mano a Al Gore (Ex vicepresidente de los estados unidos) para ganar el premio nobel de la paz y se llama Una verdad inconveniente.

El segundo, “Sicko” (enfermo), muestra la triste situación del servicio médico gratuito en los estados unidos. Tan triste que hasta parece que estan hablando de México.

Hasta la próxima, saludos… Pablo Eduardo Ibáñez López.
By pabloeduardo.com

En la pénínsula de BC se esta realizando un proyecto llamdo IMPULSA IV, coordinado por el Instituto de Ingeniería. La importancia de este proyecto es que podría resolver la escasez de agua dulce, y no sólo esto sino que además podría convertirse en un auténtico modelo de renovación terrestre.
De ahí que investigadores de varios institutos y centros de la UNAM hayan concebido un proyecto para la generación de electricidad y la desalinización de agua de mar en esa zona, que no contempla la quema de combustibles fósiles ni la emisión de gases a la atmósfera.
Entre las energías que se podrían aprovechar están las hidrotérmicas, la solar y la eólica. En el caso de la hidrotpermica, esa agua de mar caliente se puede usar para generar electricidad y, si su temperatura es menor a 100°C, como fuente directa de calor para realizar una desalinización térmica. “Con una pequeña planta geotermoeléctrica de ciclo binario y 120 toneladas por hora de agua caliente de pozo se podría generar 1 megawatt. Con esta energía, una desaladora de ósmosis inversa sería capaz de producir hasta 5 mil metros cúbicos de agua dulce al día. La ventaja con ella es que la desalinización sería continua, ya que funcionaría independientemente de las condiciones climáticas y la hora del día, durante todo el año”, afirma el investigador.
Los investigadores del Instituto de Ingeniería han aprovechado el hecho de que sólo es necesario evaporar y condensar esta agua para diseñar un equipo que la desalinice con la energía mínima. Otra fuente de energía renovable son los chorros de agua muy caliente lanzados por las ventilas hidrotermales del fondo del mar de Cortés. Tan altas temperaturas son ideales para generar electricidad, siempre y cuando se diseñen tecnologías adecuadas que permitan su explotación, con costos razonables de producción, y que no tengan impactos ambientales negativos.
Como parte del proyecto ya se diseña una planta submarina. Donde, una cantidad de la energía producida por ella se utilizaría para desalinizar agua, y la que sobrara, muy abundante, se conectaría a la red eléctrica.
Los investigadores del Instituto de Ingeniería desean aprovechar también la energía de las mareas, como se hace en Francia y Canadá, donde es muy caro el proceso porque sólo se genera electricidad cuando entra y sale la marea, pero durante el resto del tiempo no se produce nada.
En cambio, los investigadores universitarios han diseñado esquemas de división de estanques de mareas que permitirían producir, de manera continua, una gran cantidad de megawatts para desalinizar agua marina.
Unos estanques se instalarían junto a la costa o entre islas, aunque en la península de Baja California hay bahías donde sería posible construir otros más pequeños, a bajo costo.
Cabe apuntar que este trabajo ha despertado interés en Chile e Inglaterra, donde también se estudian las mareomotrices.
Los investigadores del proyecto IMPULSA IV ya están en pláticas con el Conacyt y otros grandes desarrolladores para asociarse con ellos y obtener así recursos que serían destinados a la investigación y la posterior fabricación y comercialización de todas estas tecnologías que funcionan con energías renovables no contaminantes.
Si todo esto se vuelve una realidad y en un futuro se aplica a nivel masivo, tendremos energía y agua dulce gracias a los derretimientos que nuestra propia contaminación provoca, la solución para las inundaciones y la falta de agua dulce.
Saludos…!
Pablo Eduardo Ibáñez López.