La primera pregunta que les hago a mis estudiantes cuando comienzo la clase de historia del arte es ¿Qué es arte? Inmediatamente después de las opiniones de costumbre y alguna que otra nueva perspectiva, les pregunto si el rayoneo afuera de la pared de su casa es arte. Muchos se niegan, otros me explican que el graffiti es la manera en que se comunican las pandillas, marcando los territorios que les pertenecen. La mayoría termina sus disertaciones convencidos gracias al grafiti o pintada (del italiano graffiti o del inglés graff).
El graffiti, es efectivamente una forma de arte callejero que puede finalizar cualquier debate sobre el tema. Sobretodo con obras representativas como las siguientes.
Aunque existen precedentes, a partir de finales de los años ochenta y en especial en los años noventa se fueron adoptando nuevas técnicas como la aplicación de aerosol con plantillas, y el pegado de carteles y pegatinas. Así parte del trabajo artístico se hacía en casa o en el taller. Luego, en la calle, el trabajo se hacía más rápido, reduciendo el tiempo que el artista está expuesto a ser detectado.
Los grafitis tradicionales, los vinculados a la cultura hip hop, han seguido evolucionando, a veces influidos por el post-grafiti/arte callejero, a veces con total independencia.
La temática del arte callejero suele considerarse asociada especialmente a la lucha social y a la protesta política. Sin embargo, las manifestaciones de protesta se han ido reemplazando por otras que “no reclaman nada”, lo cual ha instalado un debate sobre los objetivos reales de los artistas que actualmente intervienen el espacio público.
Finalmente, este tipo de manifestación, podría alejarnos de la noción que nos presentan las imágenes que acabamos de ver. El post.graffiti, es rudo directo, lleno de simplicidad en colores, con una directa idea pictográfica cargada de contenido ideológico, como podemos ver a continuación.
En Argentina lanzaron una campaña nacional en contra del VIH/SIDA. Promocionando el uso del preservativo en todo tipo de relación sexual.
Se llama “Sin triki triki no hay bang bang” y hace alusión al preservativo y el ruido que hace cuando se coloca (triki triki) y el bang bang es… bueno, lo que todos ya sabemos.
Por el nombre tan original, gracioso y pegadizo la campaña tuvo un alto impacto en todos los medios de comunicación.
Se crearon canciones al respecto y varios famosos colaboraron. Entre ellos Abigail, una travesti; Laura Azcurra, una actriz; Roberto Piazza, un famoso diseñador de alta costura que es gay y militante de los derechos sexuales; y Jessica Cirio, una infartante modelo que en el video nos enseña a ponérselo con la boca.
Recientemente encontre uno de los mejores reportajes de actualidad que la cadena Cuatro(España) ha emitido en los últimos meses. Un trabajo de Jon Sistiaga sobre el negocio de las armas en el corazón de Estados Unidos, en Kentucky, donde es de lo más habitual que los padres regalen a sus hijos lo último y más sofisticado en armas de fuego.
Las periódicas matanzas en institutos o supermercados no asustan a estos padres, que se gastan miles de dólares en estas fechas para comprar a sus niños los caprichos que ven en violentos videojuegos. El fácil acceso a alta tecnología armamentística, conjugado con una ideología radical, da como resultado la proliferación de organizaciones paramilitares de ultraderecha.
“Aquí no necesitamos psiquiatras ni divanes. Aquí tenemos armas automáticas… Eso si es una buena terapia..” Comenta uno de los organizadores del Festival de la Metralleta de Knob Creek, en Kentucky. Un lugar en los EEUU donde niños de cuatro años disparan con las armas automáticas de sus papas y se familiarizan desde muy pronto con el olor a pólvora y la sensación de vaciar un cargador contra algo.
Jon Sistiaga viaja al corazón de la América más profunda, la heredera de la tradición y las esencias del salvaje oeste, para retratar el mundo de los defensores de las armas. El poderoso lobby estadounidense que se niega a que el Gobierno cambie la segunda enmienda de la Constitución, que les garantiza el derecho a poseer armas…
“Los niños tienen que empezar muy jóvenes a disparar”, dicen ante la cámara de Cuatro padres orgullosos de que sus críos manejen ya con soltura revólveres o fusiles. El reportero, que ha visto muchas veces escenas parecidas en Afganistán, en Irak o en Palestina, se queda con la boca abierta al ver que en este lugar, en pleno corazón de EEUU, los niños saben disparar un M-16 o montar y desmontar una UZI israelí. Muchos de estos pequeños han escrito su carta a Santa Claus pidiéndole la última versión del Kalashnikov o un manual de instrucciones de cómo hacer bombas caseras.. Y Santa Claus se lo trae..
“Las armas no matan, matan las personas.. También se puede matar con un martillo..” repiten como un mantra todos los entrevistados… Para esta gente no es relevante que todos los años mueran en EEUU 11.000 personas por arma de fuego. Tres veces la cifra de soldados fallecidos en Irak desde el inicio de la guerra. Aquí lo que les importa es que el precio de las balas ha subido desde entonces un 300%. Para esta gente, las matanzas periódicas que ocurren en Institutos o universidades son solo pequeños accidentes, que se evitarían si en esos lugares hubiera profesores o estudiantes armados que hicieran frente al agresor… Que es ahí donde está el problema, en la falta de defensa, no en la existencia de las armas…
El Festival de la Metralleta se celebra en un idílico condado de Kentucky donde por casualidad, se encuentra el cuartel general del Ku Klux Klan. La organización racista todavía existe y varios de sus miembros hablan sin tapujos para Cuatro en un reportaje que muestra la insensatez y la soberbia de aquellos que piensan con sus armas en lugar de con su cerebro…
Es una realidad que la mayoría de nosotros, cuando compramos discos compactos o DVDs virgenes, tenemos una marca en particular que es la que “mejor nos cae”. Otros más tal vez se enfocan en el precio, pensando que no hay problema en cual elegir… los dvds o cds virgenes son todos iguales. La realidad es completamente diferente.
Los medios digitales también tienen el mejor y el peor en su ramo. Por ejemplo, estoy seguro que muchos de ustedes tienen un monton de discos por ahi de los cuales algunos no funcionan. Les aseguro que la mayoría de estos llevan el logo de la SONY, y es que el gigante japonés produce medios baratos en calidad y en precio pero gracias a su gran reputación en equipos electrónicos es siempre el elegido a la hora de comprar medios digitales de almacenamiento. Les aseguro que 1 de cada dos ofertas en las tiendas especializadas esta compuesta de CD o DVD Sony.
Finalmente he analizado (tanto por experiencia como por datos en la red) las opciones más viables para que las tomen en cuenta la próxima vez que compren CD/DVD.